En un artículo acerca de uno de esos espeluznantes egresados de la carrera de "Comunicación" de la Ibero (sí esos seres coloridos que confunden, interminablemente lo que yo entiendo por comunicación [Ej. "Déme una de queso con salsa verde, por favor"] con una dantesca visión en la que el mundo no es más que una enorme revista de tendencias), tuve la peregrina ocurrencia de ser profesional y buscar la traducción publicada de una cita de Benjamin.
Pensarán ustedes: rata de biblioteca (o de Google, en los tiempos que corren). La cuestión es que justo la tarde anterior había estado hablando de que, sin duda, "en la época de su reproducción mecánica" no se acerca, ni remotamente, a "la época de su reproductibilidad técnica", esas cosas tontas de las que hablan dos traductores un domingo por la tarde.
En eso, me doy cuenta de que el autor que traduzco no sólo ha tenido la infinita pretensión de citar el texto más refrito de Benjamin en una reseñita de dos cuartillas, sino que -además- ha escrito el título como "La obra de arte en la época de su reproductividad técnica".
Acto seguido (y ya conseguida la versión de la obra citada) paso a descubrir que también ha incluído, como cita, una frase de su invención:
"la extracción del resplandor de un momento catártico”.
Como todo ello me hace revisar el artículo con más cuidado, acabo por encontrar que, a su vez, yo lo he citado en mi último post de esta sección.
Se trata, nada más y nada menos, del autor de la inolvidable frase (que ahora reproduzco con mayor extensión):
El artista X explora, a través de montajes y procesos digitales, la temática del individuo contemporáneo incomunicado a partir de una sociedad que lo lacera. También aborda la ilusión de la conectividad en la era de la comunicación.
¡Ajúa!
Intrigada por saber quién es este prodigio (y oliendo la esa peculiar mezcla de prepotencia y estupidez que sólo se da entre ciertos diletantes con pretensiones literarias emancipados por los libertinajes de la postmodernidad- leáse el capitalismo bananero tardío) busco información sobre este homónimo del célebre astronauta peruano.
La información que obtengo de mis pesquisas es:
Uno: que para mi ira, tristeza y depresión generalizada, lo mejor que me puede pasar en la vida es que la institución que acaba de contratar a tan articulado individuo me siga dando trabajo.
Dos: Que el personaje en cuestión ha corroborado su peculiar mezcla de prepotencia y estupidez describiéndose a sí mismo -en público- en los siguientes términos:
Soy un individuo preciso, exacto y meticuloso. Constantemente busco la perfección y me intereso mucho en los detalles. Soy normalmente tranquilo y discreto. Soy cuidadoso y si bien tengo cierta inclinación por el detalle, también necesito realizar tareas de carácter variado, para evitar aburrirme y lograr la máxima eficiencia.
Me gusta reflexionar sobre las cosas. Aplico mis destrezas lógicas y analíticas para responder a problemas complejos y difíciles. Soy sistemático, metódico y disciplinado. En mi aproximación al trabajo, tiendo a seguir muy de cerca las políticas, pautas y reglas. Tiendo a seguir el protocolo. Trabajo más eficaz y cómodamente en situaciones estructuradas, claras e inequívocas.
Puedo trabajar bien por mí mismo en la solución de problemas y planeamiento de actividades. Puedo ser eficiente en equipos de trabajo, en grupos pequeños, y en relaciones de persona a persona. Procuraré satisfacer las necesidades de los otros. En general tenderé a respetar las ideas, opiniones y conductas de otras personas; sobre todo de aquéllas en quien confío.
Me sentiré motivado realizando tareas de carácter especializado, ya sea como miembro de un equipo o por mi cuenta. Mi autoridad debe estar basada principalmente en la pericia y mis funciones pueden incluir tareas de carácter variado. Mi aproximación general es cautelosa y conservadora. Prefiero tener una buena cantidad de datos a mi disposición antes de comprometerme a un curso de acción o tomar una decisión.
Especialidades
Revistas, libros, campañas publicitarias impresas y digitales. Conceptos y proyectos creativos orientados a medios de comunicación. Mis tópicos de especialidad son: arquitectura, música, cine, literatura, arte, fotografía, diseño, escénicas, moda, gastronomía, cultura. Soy un valioso exportador de ideas.
En otras palabras, es un lambiscón y/o un Nazi, ustedes dirán (y además tiene TDAH, porque mira que escribir este monumento al carácter anal retentivo para luego cagarla en el título del texto más citado de Benjamin está canijo).
No seguiré hablando de cómo, además de esto, ha estudiado -en algún puesto de jochos, I presume-"art vanguards", y no lo haré porque a estas alturas mi depresión y/o enojo alcanzan un nivel alarmante.
Dado que, por mero instinto de conservación, he decidido hacerme la pregunta explícita:
"Y a mí, ¿qué me importa?"
cada vez que me topo con una de estas beldades, me veo forzada a respondérmela:
En lo personal:
- Básicamente vivo de una institución (a la que respeto enormemente por razones históricas) que acaba de contratar a este individuo (por razones, supongo, inenarrables). Este individuo estará encargado de revisar los textos que yo traduzca, así como mis traducciones. Es decir. si quiero sobrevivir y pagar la renta tendré que subordinar un trabajo, en el que me esfuerzo mucho y del que me enorgullezco, a este individuo que debería estar aplicando sus rigores a su educación media-superior.
- Que en lugar de invertir ese 16 por ciento de IVA que pago (peso sobre peso siempre hasta llegar a Suiza) a robárselo y gastárselo en putas (como haría cualquier pillo honesto) y/o gastarlo como es debido, contratando a alguien capaz de hacer el trabajo que le están asignando, por alguna razón que desconozco, una institución pública le abonará una suma quincenal a pesar de que evidentemente se trata de un tipo deshonesto y/o subnormal (se inventa citas y alardea de un rigor del que- claramente- carece) por hacer algo que es incapaz de hacer.
Doña Hanna (Dios la tenga en su gloria), esa que prologó las Iluminaciones de Gualterio, también escribió ese célebre volumen hermosamente subtitulado "la banalidad del mal".
Ustedes dirán...
Mientras tanto, desahogaré mi melancolía en mi cover de
It's raining men, titulado
It's raining secretarios de gobernación...verán, es que el panorama está muy nublado...
Lleno de amabilidad, que diga de amividad, y trabajando por mi mismo,
Su servilleta